¡Tan sólo tres semanas más!

¡Tan sólo tres semanas más!

Las lesiones son uno de los mayores miedos que puede tener un deportista. Lesionarse significa, en muchos casos, dejar de entrenar durante un tiempo y quizás, perderse alguna competición. Uno de los factores más relevantes a la hora de recuperarse lo antes posible y bien es la mentalidad con la que afronte el deportista esa lesión.

Desgraciadamente, arrastro una lesión por la que ya fui operado en el tobillo izquierdo desde hace cinco años. A principio de septiembre tuve que pasar por quirófano de nuevo, pero aún es pronto para afirmar que ya estoy bien del todo.

Fue el mejor momento en el que me podía someter a una operación de tobillo, ya que hasta mediados de noviembre no tenemos ninguna competición.

Gracias a Dios, la operación salió bien, y me puse a tope con la rehabilitación desde la primera semana. A medida que me hago mayor, soy más consciente de la importancia de una rehabilitación completa y realizada sin prisa. Por eso me propuse desde el primer día cumplir con todo lo que me fuesen recomendando tanto el fisio como el doctor.

JJMM Libano 7

Sin embargo, estamos a finales de octubre, y ya me empiezo a impacientar un poco. Yo pensaba poder empezar a entrenar a mediados de octubre, pero va a ser que no. Los servicios médicos me han aconsejado que hasta dentro de tres semanas no empiece. ¿Qué pasa? Pues que echo cuentas y dentro de tres semanas estamos a 4 de noviembre, y la primera competición es el 9 de noviembre en Génova (el “Trofeo Césare Pompilio”, una prueba amistosa por equipos que disputaré con el Grenoble Parmentier). No cabe duda de que cuatro días de entrenamiento previo no es ni mucho menos suficiente.

Pero ayer mismo, mientras hablaba por skype con un compañero de equipo de Grenoble, le comentaba que no creía que fuera a estar en óptimas condiciones para disputar el torneo. Él no tardó en contestarme que lo que estaba más claro que el agua era que nadie tendrá más ganas de tirar que yo, tras estar tres meses parado. Y efectivamente, tiene razón. Seguramente técnica- y físicamente no llegue a tope, pero psicológicamente voy a estar más enchufado que cualquiera de ellos. Además algo que me tranquiliza es que aún queda tiempo para preparar las copas del mundo, que comenzarán en enero. Éste será un campeonato amistoso, para divertirnos y coger confianza poco a poco. Una primera toma con las pistas de esgrima. Volver a sudar, luchar, gritar, animar, tocar y si todo va bien, ganar.

Las lesiones hay que tomárselas con calma y con mucha seriedad. Arrastrar una lesión es nefasto tanto física- como psicológicamente, y para evitarlo hay que ser responsable y profesional. Aún me quedan tres semanas sin entrenar. Tres semanas en las que seguiré alimentando mi cabeza con las ganas enormes que tengo de volver a disfrutar de la esgrima con mis compañeros.

Go!

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